{"id":23267,"date":"2026-01-05T14:26:16","date_gmt":"2026-01-05T17:26:16","guid":{"rendered":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/?p=23267"},"modified":"2026-01-05T14:26:16","modified_gmt":"2026-01-05T17:26:16","slug":"el-efecto-tyndall-y-las-migraciones-por-que-el-dr-hoogstra-prefiere-la-regeneracion-al-relleno-excesivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/pt\/el-efecto-tyndall-y-las-migraciones-por-que-el-dr-hoogstra-prefiere-la-regeneracion-al-relleno-excesivo\/","title":{"rendered":"El efecto Tyndall y las migraciones: Por qu\u00e9 el Dr. Hoogstra prefiere la regeneraci\u00f3n al relleno excesivo."},"content":{"rendered":"<p>La mirada no es solo un rasgo est\u00e9tico: es un lenguaje. En la cultura rioplatense, donde el rostro acompa\u00f1a cada gesto, cada iron\u00eda y cada afecto, los ojos se convierten en una firma personal. Por eso, cuando la est\u00e9tica interviene en esa zona tan delicada, el paciente argentino suele expresar un temor muy concreto: \u201cNo quiero perder mi expresi\u00f3n, no quiero que se note que me hice algo\u201d. Esa b\u00fasqueda de naturalidad es el punto de partida de una reflexi\u00f3n m\u00e1s profunda sobre c\u00f3mo tratar el envejecimiento periocular sin caer en el relleno excesivo, el temido efecto Tyndall y las migraciones de material.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, la promesa de \u201cborrar ojeras en minutos\u201d llev\u00f3 a una verdadera era del \u00e1cido hialur\u00f3nico. La regi\u00f3n del surco lagrimal se convirti\u00f3 en zona de relleno frecuente, incluso en pacientes muy j\u00f3venes. Al principio, los resultados pod\u00edan parecer satisfactorios, pero con el tiempo comenzaron a aparecer complicaciones: abultamientos, sombras azuladas persistentes, edema cr\u00f3nico e irregularidades que traicionaban el intento de rejuvenecimiento. Para el Dr. Ricardo Hoogstra, cirujano pl\u00e1stico y pionero en tecnolog\u00eda l\u00e1ser en la Argentina, estos fen\u00f3menos no son meros efectos colaterales: son se\u00f1ales de que la estrategia de \u201crellenar lo que falta\u201d tiene un l\u00edmite anat\u00f3mico y biol\u00f3gico claro.<\/p>\n<p>El llamado efecto Tyndall es uno de los ejemplos m\u00e1s visibles de ese l\u00edmite. Se produce cuando el \u00e1cido hialur\u00f3nico se coloca demasiado superficial, en un plano muy cercano a la dermis fina del p\u00e1rpado inferior. La luz, al atravesar ese gel transparente en un tejido extremadamente delgado, se dispersa y genera una coloraci\u00f3n azulada o gris\u00e1cea. Lo que se buscaba corregir \u2014la apariencia de cansancio\u2014 se transforma en un aspecto a\u00fan m\u00e1s extra\u00f1o y artificial. No es un moret\u00f3n; es f\u00edsica aplicada a un error de plano anat\u00f3mico, potenciado por una piel que, en la regi\u00f3n palpebral, puede tener menos de la mitad del grosor de otras zonas de la cara.<\/p>\n<p>A esto se suma el fen\u00f3meno de la migraci\u00f3n. El p\u00e1rpado inferior y el surco lagrimal son \u00e1reas en constante movimiento: el m\u00fasculo orbicular se contrae miles de veces al d\u00eda, la linfa drena en un sistema delicado, y los ligamentos de retenci\u00f3n \u2014como el ligamento orbitomalar\u2014 definen l\u00edmites muy precisos entre estructuras. Cuando se introduce un material de relleno en un territorio tan din\u00e1mico, ese gel puede desplazarse con el tiempo, acumularse por delante del m\u00fasculo, extenderse hacia la mejilla o formar cordones palpables. El resultado son bolsas nuevas donde antes solo hab\u00eda hundimiento o laxitud palpebral leve.<\/p>\n<p>Desde la anatom\u00eda facial, esto era previsible. Los textos cl\u00e1sicos describen el p\u00e1rpado inferior como una \u201cunidad de transici\u00f3n\u201d entre la cavidad orbitaria y la mejilla, donde la piel, el m\u00fasculo, el septum orbitario, las bolsas grasas y el periostio forman un equilibrio extremadamente delicado. Introducir vol\u00famenes extras en un sistema tan fino, sin modificar la calidad del tejido ni la estructura de soporte, equivale a pedirle a la piel que oculte un problema que en realidad es de envejecimiento global: adelgazamiento d\u00e9rmico, p\u00e9rdida de elasticidad, protrusi\u00f3n de las bolsas grasas y descenso de tejidos por gravedad.<\/p>\n<p>Es aqu\u00ed donde la filosof\u00eda del Dr. Hoogstra se aleja de la l\u00f3gica del \u201cm\u00e1s relleno, m\u00e1s juventud\u201d. En lugar de insistir con inyecciones repetidas que camuflan el s\u00edntoma, su enfoque apunta a regenerar el tejido: mejorar la dermis, tensar de manera controlada, estimular col\u00e1geno y reorganizar las fibras el\u00e1sticas. En otras palabras, devolverle al p\u00e1rpado una calidad m\u00e1s cercana a la de la juventud, sin agregar cuerpos extra\u00f1os en un terreno ya sobreexigido. La herramienta central de este enfoque es la tecnolog\u00eda l\u00e1ser, eje conceptual y pr\u00e1ctico de la Cl\u00ednica Hoogstra desde hace d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>La blefaroplastia l\u00e1ser sin resecci\u00f3n de piel resume esa filosof\u00eda de preservaci\u00f3n. Tradicionalmente, la correcci\u00f3n del envejecimiento palpebral se vinculaba a la tijera: resecar piel, retirar bolsas grasas, tensar mediante suturas. Si bien estas t\u00e9cnicas siguen teniendo un lugar en casos de gran exceso cut\u00e1neo o bolsas muy marcadas, tambi\u00e9n dejaron una estela de miradas estigmatizadas: ojos redondeados, p\u00e1rpados inferiores retra\u00eddos, cicatrices visibles al sonre\u00edr, y esa sensaci\u00f3n indefinible de \u201cojo operado\u201d que tanto teme el paciente argentino. El l\u00e1ser propone un camino distinto: en lugar de cortar y extraer, trabajar desde adentro del propio tejido, aprovechando su capacidad de respuesta biol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Cuando se aplica un l\u00e1ser fraccionado de di\u00f3xido de carbono en la regi\u00f3n palpebral, la energ\u00eda lum\u00ednica se transforma en calor en microcolumnas controladas de la dermis y la epidermis. Esta microagresi\u00f3n cuidadosamente dosificada produce retracci\u00f3n t\u00e9rmica inmediata \u2014una contracci\u00f3n sutil pero efectiva del col\u00e1geno existente\u2014, y, en las semanas siguientes, desencadena un proceso de neocolag\u00e9nesis: fibroblastos activados, matriz extracelular reorganizada, engrosamiento d\u00e9rmico progresivo. La piel, en lugar de ser recortada, se vuelve m\u00e1s firme, m\u00e1s densa, con mejor textura y reflejo de luz. No se trata de \u201ctensar por fuera\u201d, sino de \u201creeducar\u201d el tejido desde su propia arquitectura.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos anat\u00f3micos, esto tiene una ventaja crucial: se respeta el m\u00fasculo orbicular, se preservan los ligamentos de soporte, se mantiene intacta la din\u00e1mica del parpadeo. El p\u00e1rpado sigue siendo el mismo, solo que m\u00e1s joven y m\u00e1s competente. All\u00ed donde antes se propon\u00eda rellenar el surco lagrimal para disimular la sombra, el enfoque regenerativo busca mejorar la calidad de la piel que genera esa sombra y, en casos seleccionados, combinarlo con una reposici\u00f3n muy cuidadosa del volumen profundo cuando realmente falta soporte \u00f3seo o graso, pero evitando la saturaci\u00f3n superficial que da lugar al efecto Tyndall o a la migraci\u00f3n.<\/p>\n<p>A mitad de camino entre el entusiasmo por los rellenos y la cirug\u00eda cl\u00e1sica agresiva, muchos pacientes se preguntan: \u00bfen qu\u00e9 se diferencia, en t\u00e9rminos concretos, este enfoque l\u00e1ser-regenerativo? Una forma clara de verlo es comparando, desde la t\u00e9cnica y la biolog\u00eda, las opciones m\u00e1s frecuentes para tratar el envejecimiento de la regi\u00f3n periocular.<\/p>\n<table>\n<thead>\n<tr>\n<th>T\u00e9cnica<\/th>\n<th>Acci\u00f3n principal<\/th>\n<th>Impacto sobre el tejido<\/th>\n<th>Riesgos espec\u00edficos frecuentes<\/th>\n<th>Duraci\u00f3n t\u00edpica del efecto<\/th>\n<th>Posibilidad de reversi\u00f3n<\/th>\n<th>Perfil de paciente m\u00e1s habitual<\/th>\n<\/tr>\n<\/thead>\n<tbody>\n<tr>\n<td>Relleno con \u00e1cido hialur\u00f3nico en ojeras<\/td>\n<td>Aportar volumen para \u201clevantar\u201d el surco lagrimal<\/td>\n<td>Distiende la piel fina desde abajo<\/td>\n<td>Efecto Tyndall, migraci\u00f3n, edema cr\u00f3nico, n\u00f3dulos<\/td>\n<td>9 a 18 meses (a veces m\u00e1s por residuo)<\/td>\n<td>Parcial, con hialuronidasa<\/td>\n<td>Pacientes j\u00f3venes con hundimiento leve, sin laxitud marcada<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Blefaroplastia quir\u00fargica cl\u00e1sica<\/td>\n<td>Resecci\u00f3n de piel y bolsas grasas visibles<\/td>\n<td>Modifica la anatom\u00eda de soporte<\/td>\n<td>Retracci\u00f3n palpebral, mirada redondeada, cicatriz<\/td>\n<td>A\u00f1os, pero con riesgo de sobre-resecci\u00f3n<\/td>\n<td>Dif\u00edcil, requiere cirug\u00edas de revisi\u00f3n<\/td>\n<td>Pacientes con gran excedente cut\u00e1neo y bolsas grasas prominentes<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Blefaroplastia l\u00e1ser regenerativa (Hoogstra)<\/td>\n<td>Retracci\u00f3n t\u00e9rmica y neocolag\u00e9nesis sin cortar piel<\/td>\n<td>Engrosa y tensa la dermis, preserva estructuras<\/td>\n<td>Eritema transitorio, costras finas, molestias leves<\/td>\n<td>M\u00faltiples a\u00f1os con posibilidad de refuerzo<\/td>\n<td>No requiere reversi\u00f3n; se suma a lo propio<\/td>\n<td>Pacientes que buscan naturalidad, con laxitud moderada y textura deteriorada<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Esta comparaci\u00f3n pone en evidencia una diferencia filos\u00f3fica profunda. El relleno parte de la idea de compensar: donde falta volumen, se coloca m\u00e1s. La cirug\u00eda cl\u00e1sica parte de la idea de eliminar: donde hay exceso, se recorta. La blefaroplastia l\u00e1ser sin resecci\u00f3n de piel se inscribe en una tercera v\u00eda, coherente con una medicina menos agresiva: regenerar. No se pelea contra el tejido, se lo estimula para que recupere, en la medida de lo posible, su comportamiento joven. Y lo hace sin agregar materiales externos, lo que en una regi\u00f3n tan fina y expuesta, es una tranquilidad adicional.<\/p>\n<p>El efecto Tyndall, en este contexto, se vuelve casi un s\u00edmbolo de una \u00e9poca de sobreindicaci\u00f3n de rellenos. Desde la \u00f3ptica f\u00edsica, sabemos que la luz blanca est\u00e1 compuesta por distintas longitudes de onda. Al atravesar un medio transparente con part\u00edculas de tama\u00f1o similar a la longitud de onda de la luz visible, se produce una dispersi\u00f3n selectiva: se desv\u00edan con mayor facilidad las longitudes de onda cortas (azules), que son las que el ojo percibe con m\u00e1s intensidad. Cuando el \u00e1cido hialur\u00f3nico se encuentra muy superficial, en una dermis fin\u00edsima como la del p\u00e1rpado, ese fen\u00f3meno se hace evidente. La piel adquiere entonces un tono azulado que no desaparece con descanso ni con cremas, porque su causa no es vascular ni pigmentaria: es \u00f3ptica.<\/p>\n<p>Corregir un efecto Tyndall o una migraci\u00f3n de relleno suele implicar el uso de hialuronidasa, una enzima que degrada el \u00e1cido hialur\u00f3nico. Si bien es una herramienta valiosa, no est\u00e1 exenta de riesgos: puede producir asimetr\u00edas, reabsorber tambi\u00e9n el \u00e1cido hialur\u00f3nico natural del tejido y, en manos inexpertas, generar defectos m\u00e1s notorios que el problema original. Es decir, resolver una soluci\u00f3n mal aplicada. De all\u00ed la insistencia del Dr. Hoogstra en no banalizar el relleno periocular y reservarlo para indicaciones muy claras, en planos profundos y en dosis m\u00ednimas, cuando el diagn\u00f3stico anat\u00f3mico realmente lo justifica.<\/p>\n<p>La preferencia por la regeneraci\u00f3n en lugar del relleno excesivo tambi\u00e9n dialoga con la est\u00e9tica rioplatense. En Buenos Aires y en las grandes ciudades argentinas, el paciente informado no suele pedir \u201ccambio radical\u201d, sino \u201cverse descansado, pero igual\u201d. Quiere que su rostro siga contando su historia, pero sin que el cansancio o la laxitud dominen el relato. La tecnolog\u00eda l\u00e1ser, utilizada con criterio, permite justamente eso: mejorar la calidad de la piel, suavizar arrugas finas, disminuir la textura rugosa o crep\u00e9, tensar sin borrar la expresi\u00f3n. La retracci\u00f3n t\u00e9rmica que produce el l\u00e1ser en la regi\u00f3n palpebral inferior es sutil pero acumulativa: cada sesi\u00f3n construye sobre la anterior, sin esa ruptura dr\u00e1stica que a menudo se observa tras resecciones amplias de piel.<\/p>\n<p>No se trata de negar el valor de los rellenos ni de la cirug\u00eda convencional. Ambos tienen un rol cuando se respetan las indicaciones correctas. Lo que propone el enfoque Hoogstra es un cambio de orden: primero, regenerar y preservar; solo despu\u00e9s, y si es necesario, complementar con rellenos bien planeados o cirug\u00eda puntual. Este ordenamiento responde tanto a la biolog\u00eda del tejido como a la psicolog\u00eda del paciente. Una piel m\u00e1s firme y el\u00e1stica soporta mejor cualquier eventual relleno, lo requiere en menor cantidad y reduce el riesgo de migraci\u00f3n. Un p\u00e1rpado rejuvenecido por l\u00e1ser tal vez ya no necesite ser cortado; y si se decide una cirug\u00eda, podr\u00e1 ser m\u00e1s conservadora.<\/p>\n<p>Mirando hacia adelante, es dif\u00edcil imaginar el futuro de la est\u00e9tica sin la palabra \u201cregeneraci\u00f3n\u201d en el centro de la escena. La medicina est\u00e9tica ha pasado por una etapa de fascinaci\u00f3n con el \u201cm\u00e1s\u201d: m\u00e1s volumen, m\u00e1s tensado, m\u00e1s efecto inmediato. Hoy comienza a consolidarse una mirada m\u00e1s madura, que entiende que un rostro arm\u00f3nico no se construye agregando capas sobre capas, sino restaurando proporciones, texturas y calidades que se pierden con los a\u00f1os. Los l\u00e1seres fraccionados, los dispositivos de energ\u00eda controlada y las terapias combinadas apuntan justo en esa direcci\u00f3n, y la experiencia acumulada en centros especializados como la Cl\u00ednica Hoogstra muestra que es posible envejecer bien sin pagar el precio de la artificialidad.<\/p>\n<p>En la regi\u00f3n de los ojos, donde cada mil\u00edmetro cuenta, este cambio de paradigma es especialmente valioso. Evitar el relleno excesivo no es renunciar a verse mejor; es elegir un camino m\u00e1s respetuoso con la anatom\u00eda y con la identidad facial. En la Argentina, donde la naturalidad es sin\u00f3nimo de elegancia, esta elecci\u00f3n marca la diferencia entre un rostro \u201checho\u201d y un rostro bien cuidado. El efecto Tyndall y las migraciones de relleno son, en \u00faltima instancia, recordatorios de que la est\u00e9tica no puede ignorar las leyes de la f\u00edsica ni de la biolog\u00eda. La regeneraci\u00f3n con l\u00e1ser, en cambio, trabaja a favor de esas leyes, potenciando la capacidad del propio cuerpo de reparar y reorganizar.<\/p>\n<p>El futuro probable de la est\u00e9tica periocular no est\u00e1 en inyectar m\u00e1s, sino en intervenir mejor. En manos de profesionales que conocen a fondo la anatom\u00eda facial y dominan las tecnolog\u00edas de energ\u00eda, la blefaroplastia l\u00e1ser sin resecci\u00f3n de piel deja de ser una \u201calternativa novedosa\u201d para convertirse en la evoluci\u00f3n natural de una cirug\u00eda que ya no necesita recurrir al exceso para demostrar eficacia. En ese futuro, la mirada seguir\u00e1 siendo la misma, pero descansada, luminosa y aut\u00e9ntica. Y ese, para el paciente argentino, suele ser el mejor resultado posible.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Perguntas frequentes<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es exactamente el efecto Tyndall y por qu\u00e9 algunos pacientes lo desarrollan y otros no?<\/strong><br \/>\nEl efecto Tyndall es una coloraci\u00f3n azulada o gris\u00e1cea que aparece cuando el \u00e1cido hialur\u00f3nico se coloca demasiado superficial en una piel muy fina, como la del p\u00e1rpado inferior. No todos los pacientes lo desarrollan porque intervienen varios factores: el grosor cut\u00e1neo individual, la t\u00e9cnica del profesional, la cantidad de producto y el tipo de \u00e1cido hialur\u00f3nico utilizado. Cuando se respeta el plano profundo adecuado y se usan vol\u00famenes moderados, el riesgo disminuye, pero en la regi\u00f3n periocular nunca es cero, justamente por su particular delicadeza anat\u00f3mica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe puede corregir una migraci\u00f3n o un efecto Tyndall sin dejar nuevas secuelas visibles?<\/strong><br \/>\nEn muchos casos s\u00ed, aunque requiere experiencia y prudencia. La herramienta principal es la hialuronidasa, que disuelve el \u00e1cido hialur\u00f3nico mal ubicado. El desaf\u00edo est\u00e1 en dosificarla: demasiado poca no resuelve el problema, y demasiada puede generar hundimientos o asimetr\u00edas. A veces es necesario combinar la disoluci\u00f3n del relleno con un tratamiento regenerativo l\u00e1ser posterior, para mejorar la calidad de la piel que qued\u00f3 adelgazada o irregular. Por eso es fundamental una evaluaci\u00f3n personalizada, con diagn\u00f3stico anat\u00f3mico preciso, antes de intentar cualquier correcci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa blefaroplastia l\u00e1ser puede reemplazar completamente a la cirug\u00eda quir\u00fargica cl\u00e1sica?<\/strong><br \/>\nNo en todos los casos, pero s\u00ed en un porcentaje creciente de pacientes. Cuando la laxitud palpebral es moderada, la textura est\u00e1 alterada y hay arrugas finas, el l\u00e1ser puede ofrecer una mejora notable sin necesidad de cortar piel ni retirar bolsas. En pacientes con excesos cut\u00e1neos muy importantes o bolsas grasas muy prominentes, la cirug\u00eda cl\u00e1sica sigue siendo una herramienta valiosa; sin embargo, incluso all\u00ed, el l\u00e1ser puede utilizarse como complemento para optimizar la calidad de la piel y refinar el resultado. La clave est\u00e1 en seleccionar la t\u00e9cnica seg\u00fan la anatom\u00eda, no forzar la anatom\u00eda a una t\u00e9cnica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1nto tiempo duran los resultados de la regeneraci\u00f3n con l\u00e1ser alrededor de los ojos?<\/strong><br \/>\nLos efectos del l\u00e1ser fraccionado en la regi\u00f3n periocular no desaparecen de golpe, porque se basan en cambios reales en la dermis: aumento de col\u00e1geno, mejor organizaci\u00f3n de fibras y retracci\u00f3n t\u00e9rmica. Habitualmente, el paciente percibe una mejor\u00eda sostenida durante varios a\u00f1os, siempre condicionada por su estilo de vida, gen\u00e9tica y exposici\u00f3n solar. A diferencia de un relleno que se reabsorbe, la piel tratada con l\u00e1ser envejece desde un nivel de calidad superior. Con el tiempo, pueden realizarse sesiones de refuerzo para acompa\u00f1ar el proceso natural de envejecimiento, sin acumular materiales ni distorsionar la expresi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo saber si soy mejor candidato a regeneraci\u00f3n l\u00e1ser, a relleno o a una cirug\u00eda de p\u00e1rpados?<\/strong><br \/>\nLa respuesta solo puede surgir de un examen presencial cuidadoso. El especialista eval\u00faa varios elementos: la calidad de la piel, la presencia o no de bolsas grasas, el grado de laxitud, la posici\u00f3n del surco lagrimal, la relaci\u00f3n con la mejilla y las proporciones de todo el tercio medio facial. Un paciente joven, con piel firme y un hundimiento leve, puede beneficiarse de un relleno bien indicado, en planos profundos y con dosis medidas. Un paciente con piel adelgazada y arrugas finas suele ser ideal para regeneraci\u00f3n l\u00e1ser. En cambio, si existe un excedente cut\u00e1neo marcado o bolsas muy salientes, la blefaroplastia quir\u00fargica puede ser necesaria, muchas veces enriquecida con el l\u00e1ser para lograr un resultado m\u00e1s natural y duradero. La filosof\u00eda Hoogstra es, en todos los casos, la misma: intervenir lo m\u00ednimo indispensable para obtener el m\u00e1ximo efecto natural.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Regenerar, no rellenar: evitando Tyndall y migraci\u00f3n<\/p>","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[328],"tags":[],"class_list":["post-23267","post","type-post","status-publish","format-standard","category-blog-medicina-estetica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23267","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23267"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23267\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/doctorhoogstra.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}