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Blog Medicina estética

Lo que hay que saber sobre la depilación láser

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La depilación láser ha llegado para quedarse. La proliferación de centros específicamente dedicados a ello ha popularizado un tratamiento dermoestético que inicialmente se realizaba exclusivamente en un ámbito médico, casi siempre dermatológico. Hoy en día nadie duda de su eficacia y seguridad, siempre que se haga correctamente, pero siempre surjan preguntas:

¿Cuál es la diferencia entre la depilación láser y la fotodepilación?

El uso ha acuñado el nombre de fotodepilación para referirse a la depilación con luz pulsada, diferenciándola de la propia depilación láser. La luz pulsada no tiene las mismas características físicas que los láseres, pero actúa en nuestra piel basándose en los mismos principios. De hecho, ambos tipos de tratamientos son la fotodepilación, ya que usan la luz para borrar el vello.

¿Cuál es la edad mínima para la depilación láser?

No está contraindicado el uso de láseres o luz pulsada a una edad temprana, inclusive en niños. Pero la experiencia demuestra que en personas muy jóvenes, menores de 18 o 19 años, la eficacia disminuye, por lo que son indispensables más sesiones.

¿Puedo “ponerme láser” si soy rubia o pelirroja?

La depilación láser será más eficaz y permanente cuanto más grueso y oscuro sea el vello a borrar. Esto no significa que no tendrá ningún efecto en los cabellos claros, pero será más difícil alcanzar un resultado óptimo.

¿Puedo tener una sesión inclusive si estoy bronceado?

Algunos sistemas de depilación láser usan energías muy bajas que no se queman en caso de tomar el sol, pero tal vez entonces los resultados obtenidos sean algo inferiores. Es preferible evitar la exposición solar previa para evitar cualquier problema.

Tengo lunares, ¿puedo eliminar el vello con láser?

No hay evidencia de que el láser pueda hacer que un lunar benigno se vuelva maligno. A pesar de todo, si dispones de lunares, es recomendable que el tratamiento se realice bajo un estricto control dermatológico para evitar tratar lesiones pigmentadas sospechosas o cuya evolución sea difícil de valorar tras el láser.

¿Los láseres o la luz pulsada funcionan para uso doméstico?

Sobre este tipo de dispositivos se han difundido varios estudios que muestran una eficacia, aún cuando inferior a la de los sistemas para uso médico. Por motivos de seguridad usan bajas energías, que requieren un uso muy repetido para obtener resultados prolongados. Aún cuando se han informado algunos casos de reacciones adversas, de forma general son seguras si se siguen estrictamente las recomendaciones del fabricante. No obstante, el riesgo de utilizar repetidamente estos sistemas sin supervisión médica ha aumentado en áreas donde pueden estar presentes lesiones pigmentadas. En caso de duda, siempre es recomendable consultar a un dermatólogo.

Lo que está muy claro es que el depilación laser Ha hecho la vida más fácil para muchas mujeres y algunos hombres, y está reemplazando cada vez más a los métodos clásicos de depilación. Eso sí, antes de comenzar, averigua bien a quién y cómo vas a hacer el tratamiento.

Cómo afecta la piel, el cabello y algunas dermatosis comunes

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La piscina, ¿empeora la dermatitis atópica? ¿La piscina seca la piel? ¿Afecta la piscina al cabello? ¿Puedo ir a la piscina con un papiloma? ¿Puedo llevar a mi hijo con mariscos a la piscina? ¿Puedo ponerme el pelo verde en la piscina?

Ir a la piscina por ocio o deporte es un placer y produce muchos beneficios que no son el objetivo de este artículo. Pero este hábito genera algunos dudas en mis pacientes y muchos prejuicios por lo que he decidido escribir este artículo y referirme a literatura de calidad. Para no dejar dudas, escribo con fundamento y mi experiencia.

Para abordar cómo la piel puede verse afectada al ir a la piscina, he dividido esta publicación en dos secciones, los efectos de la piscina en la piel y el cabello y las dermatosis y la piscina.

Efectos de piscina en la piel y el cabello.

a. Piel

La natación usual en la piscina produce piel seca, picor e inclusive puede aparecer una zona con dermatitis.

Las oportunidades de tener estos síntomas aumentan con el momento del baño, y se minimizan con la ducha y la hidratación al salir de la piscina (1,2).

Si la piel se torna muy seca, puedes aplicar la crema hidratante antes de acceder al agua, si deseas algo más especial, existen cremas fundamentalmente diseñadas para ello y se llaman “cremas barrera”.

La sequedad que produce la piscina en el cabello además se puede disminuir con el uso de mascarillas o aceites hidratantes.

B. Infecciones de la piel: foliculitis por Pseudomonas o foliculitis de “baño caliente” (2)

Las pústulas foliculares (granos en el cabello) aparecen posteriormente de baños de spa, piscinas calientes, duchas o saunas con agua contaminada. Además puede aparecer posteriormente de depilarse con cera caliente contaminada.

Esta erupción suele causar mucha comezón. Responde bien al tratamiento con jabones y cremas, aún cuando si es muy inmenso necesita tratamiento antibiótico oral.

C. Dermatitis de contacto

Bien por irritación de las gafas de natación u otro roce en la repetición de movimientos (roce en los hombros al levantar la cabeza al respirar o con la cuerda, al saltar al agua, con el neopreno, etc).

En otras ocasiones, se debe a una alergia a los componentes de goma de las gafas, el sombrero, la pinza nasal o los tapones (2).

D. Morado o hematoma de las gafas de natación

Aparece como resultado de la presión de los vasos en la zona periocular. Se debe a la presión negativa y la succión de las gafas sobre la piel (2).

y. Palmeras de la piscina

Motivo de consulta usual en niños. Jugar en la piscina agarrado al bordillo produce eritema (color rojo) y descamación de las yemas de los dedos (2).

F. “Cabello verde” y piscina (clorotricosis)

Un clásico popular. Ocurre en pacientes con cabello rubio, gris o blanco por exposición al cobre. Las piscinas disponen iones de cobre de forma regular.

La aparición de cabello verde necesita un baño prolongado en la piscina y la asociación de otros factores favorables como la exposición al sol, el calentamiento del cabello y enjuagues con peróxido o el uso de champú alcalino o alquitranado (3).

El tratamiento se basa en el uso champús quelantes cobre, dicho de otra forma, absorben cobre, y con 3-5% de peróxido de hidrógeno.

gramo. Hongos, “pie de atleta” en la piscina

Ir a la piscina, duchas ordinarias, la humedad de los pliegues de los dedos de los pies, se describen como factores que aumentan el riesgo de tener hongos en los pies.

En los estudiantes que acuden muchas veces a la piscina se han encontrado más infecciones por Candida albicans y por hongos cutáneos (dermatofitos). Se ha demostrado que la piscina actúa como reservorio de hongos y levaduras (1, 2, 4, 5).

h. Verrugas plantares o papilomas en la piscina

Causados ​​por la infección por el virus del papiloma humano (VPH), son dos veces más comunes que en los pacientes que no van a la piscina. El tratamiento es la crioterapia o el uso de soluciones anti-verrugas (1, 2, 5).

I. Molusco contagioso en la piscina

Causada por un Poxvirus, es una asociación bien documentada en la literatura.

Los niños que van a la piscina disponen más riesgo de tener moluscos, la incidencia llega al 10% y en el 75% de los pacientes aparece durante el primer año de ir normalmente a la piscina.

Este nexo ha dado lugar al nombre de “molusco contagioso”, “verruga de agua” (2, 5).

Piscina: como afecta la piel, el cabello y algunas dermatosis comunes

Preguntas frecuentes sobre dermatosis y piscina

a. ¿Pueden los pacientes con dermatitis atópica ir a la piscina?

Si puedes. Aún cuando los baños repetidos en la piscina provocan sequedad en la piel y pueden aparecer irritaciones.

Un estudio reciente (5) realizado en 2758 niños de 6 a 12 años de la población catalana que iban a aprender a nadar dos o tres veces por semana, no encontró un incremento de brotes en pacientes con dermatitis atópica. Este y otros estudios no han demostrado que los niños con dermatitis atópica empeoren al ir a la piscina.

Pero además puede ser beneficioso, recordemos otra entrada de este blog (lejía y piel), donde se comenta cómo en las guías de manejo de la dermatitis atópica se han incluido baños tres veces por semana con lejía como medida para prevenir brotes de atópicos. dermatitis.

B. ¿Pacientes con soriasis ¿Pueden ir a la piscina?

Sí, pueden ir. No se ha descrito ninguna contraindicación.

El problema es la estigmatización a la que están sometidos estos pacientes y que les impide mostrar sus placas en traje de baño. Una respuesta de ocultación normal que se vería disminuida si se conociera la enfermedad. No pasa nada, pero la gente no lo sabe.

C. ¿Pueden los pacientes con papiloma ir a la piscina?

Mi respuesta es sí, y digo “mi” debido a que no he encontrado criterios literarios científicos al respecto. Los míos son varios, la infección por el virus del papiloma es muy usual, aislar a un solo niño no impedirá que siga existiendo.

Otro argumento es que los papilomas a veces tardan muchos meses en sanar pese a los tratamientos, y no veo el sentido de perder un curso completo de natación.

Sí recomiendo a mis pacientes, por higiene en cuanto a los demás, que usen botines para asistir a clases grupales, no obstante, no creo que esta medida elimine la ubicuidad del virus.

D. ¿Pueden los niños con moluscos ir a la piscina?

Mi respuesta es si. Los motivos, las mismas que con los papilomas. Ausencia de recomendación, ubicuidad del virus y durante meses.

Si el paciente va a la piscina, sí evito que vaya a las lesiones y las “limpio” con legrado, en vez de elegir otras opciones de tratamiento que requieren tiempo para destruir el molusco.

Referencias

1 Lazarov A y col. Enfermedad cutánea autoinformada en hidroterapeutas que trabajan en piscinas. Dermatitis de contacto, 2005

2 Tlougan B y col. Dermatosis acuáticas. Int J Dermatol 2010.

3 Schwartz R y col. Una adolescente de cabello verde. Ped Dermatol 2014.

4 Jankowski M y col. Piscinas y fungui: una encuesta epidemiológica en las instalaciones polacas de natación cubierta. Micosis, 2017.

5 Font-Ribera, et al. Asistencia a piscinas cubiertas y salud respiratoria y dérmica en schoolcildern-HITEA Cataluña. Eur Respir J, 2009.

Lipofilling facial: qué es y qué resultados puedes esperar

Se trata de una técnica quirúrgica que llama la atención porque utiliza algo tan personal como la propia grasa para devolver volumen y aportar cierta vitalidad a la piel. Esta alternativa logra resultados muy naturales, duraderos y con un nivel de biocompatibilidad que da bastante tranquilidad. Al basarse en tejido propio, mucho del miedo a rechazos o alergias queda fuera de la ecuación. Para quienes buscan voluminizar y al tiempo tratar las arrugas y flacidez con una solución sutil, el procedimiento puede resultar especialmente efectivo pero, claro, siempre quedando a expensas de un buen diagnóstico profesional, como el que realizan expertos en Antiaging Group Barcelona

Entendiendo el lipofilling facial: un rejuvenecimiento con tu propia grasa

Si lo miras con cierta curiosidad, el lipofilling facial parece casi una “vuelta a casa” para la grasa extraída. Con el envejecimiento se produce un fenomeno de deflación, una perdida de grasa especialmente en planos profundos. El lipofilling pretende restaurar esa pérdida. El proceso no tiene grandes complicaciones técnicas, pero sí exige mimos y precisión en cada paso. Suele realizarse con anestesia local y sedación o general, en función del número de zonas y volumen a extraer. Es una cirugía que se considera mínimamente invasiva.

¿Cómo funciona el procedimiento paso a paso?

Personalmente, la lógica tras el tratamiento resulta fácil de seguir, aunque en la práctica el orden de las cosas a veces se percibe algo menos rígido de lo que se presenta en manuales. Más o menos, el procedimiento incluye:

  • Extracción de la grasa: A través de una liposucción, la grasa se recoge desde zonas como abdomen o muslos. No es nada excesivo; casi como robar una pequeña cucharada de un tarro lleno.
  • Purificación del tejido: Esa grasa se centrifuga y filtra, buscando que quede “limpia” y solo la mejor parte del tejido pase a la siguiente fase.
  • Inyección en el rostro: Ahora, el cirujano, como un escultor minucioso, utiliza microcánulas muy finas para repartir la grasa justo donde falta volumen, ya sea en pómulos, labios o incluso ojeras. El toque humano se nota mucho aquí, porque cada cara es un universo propio. Dependiendo de la zona, la grasa se microniza más o menos (es decir, dependiendo del plano d einyección usamos partículas más o menos pequeñas)

Si lo piensas, este sencillo ciclo de extraer, tratar y reinyectar es el corazón de todo el proceso. Por cierto, hay quien busca opiniones en foros y encuentra referencias valiosas sobre lipofilling que ayudan bastante a aterrizar expectativas.

Ventajas clave del injerto graso autólogo

Ciñéndonos a lo realmente relevante, las ventajas que suelen destacar pacientes y profesionales no son ninguna tontería. Aquí algunas, aunque no todas son igual de importantes para cada caso:

  • Biocompatibilidad total: Da gusto saber que el cuerpo no pone pegas a lo que es suyo, así que no hay riesgo de rechazo.
  • Resultados armónicos: El nuevo volumen se integra como si siempre hubiera estado ahí.
  • Doble beneficio: Por un lado, restaura volumen. Por otro, gracias a células madre que vienen en el paquete, la piel se renueva y gana calidad desde dentro. Es como un dos por uno insospechado.
  • Recuperación rápida y molestias controladas: Un toque de hinchazón y pequeños hematomas es lo normal, pero rara vez da mayores problemas.

Quizá lo más interesante es esa sinergia entre volumen recuperado y mejora global de la piel; no todos los tratamientos proporcionan ese beneficio doble.

Zonas de tratamiento y resultados que puedes conseguir

Irónicamente, aunque muchos recurren al lipofilling facial para corregir zonas concretas, la técnica ofrece una respuesta polivalente. No solo mejora aspectos estéticos, también puede corregir detalles estructurales muy importantes para la autopercepción.

¿Qué problemas faciales puede corregir?

  • Surcos faciales: Es habitual que quienes desean suavizar líneas alrededor de la boca y nariz piensen en esta opción.
  • Mejillas y pómulos: Cuando el tiempo “desinfla” estas áreas, el injerto consigue devolverles vida. Es la principal indicación.
  • Labios, ojeras y sienes: Son rincones donde un toque sutil hace una gran diferencia en expresión y luz del rostro. Estas zonas se tratan si se hace un lipofilling de pómulos y mejillas. Si no, pensamos que es mejor el ácido hialurónico en estas areas.
  • Barbilla y cicatrices: Por pequeño que parezca el defecto, el enfoque personalizado puede mejorar la autoconfianza de manera notable.

De modo que, si buscas una transformación integral del rostro, probablemente te encaje más el enfoque combinado con otras técnicas. Pero, sinceramente, pocos métodos son tan agradecidos para rellenar vacíos y suavizar transiciones faciales.

El proceso de recuperación y la durabilidad de los resultados

Nada más terminado el tratamiento, muchos agradecen que el posoperatorio, a pesar de ciertos síntomas molestos, es bastante llevadero en comparación con otros procedimientos estéticos. La paciencia será, en cualquier caso, la mejor aliada para quien espera un resultado final estable.

¿Cómo es el postoperatorio y qué efectos secundarios son normales?

  • Hinchazón y hematomas: tanto en la zona receptora como en la dadora, donde hemos extraido la grasa. Un par de semanas a lo sumo.
  • Asimetría temporal: Un pequeño susto al mirarse el primer día, pero casi siempre desaparece en cuestión de días.

En resumen, tras unas semanas y algo de suspense, los resultados reales comienzan a fijarse.

¿Cuándo veré el resultado final?

La incógnita mayor: el volumen que se ve al salir de la clínica suele disminuir porque parte de la grasa se reabsorbe. El verdadero resultado, el que cuenta, suele valorarse a partir del cuarto mes.

¿Son los resultados permanentes?

Cuando la grasa “prende”, esos cambios duran y se mueven contigo, aunque el porcentaje de supervivencia oscila. La edad influye también en que el injerto “coja” más o menos

¿Eres un buen candidato para un lipofilling facial?

No todos quienes desean un cambio serán el paciente ideal, aunque es justo reconocer que el rango de perfiles que se benefician es amplio. Más allá de la edad, la predisposición personal y las expectativas realistas marcan la diferencia.

Perfil del paciente ideal

  • Quien acepta resultados progresivos y naturales, en vez de transformaciones drásticas.
  • No ser fumador ayuda mucho; la nicotina complica la integración del injerto.
  • Buen estado de la piel y cicatrización correcta, sin patologías graves.

Una ventaja adicional es la posible sinergia con lifting facial, blefaroplastia o tratamientos con láser, en caso de buscar una renovación más a fondo. Al final, cada persona y rostro tiene su propio camino. Por eso, recurrir a profesionales con experiencia y visión clínica resulta absolutamente clave.

En conclusión, el lipofilling facial se consolida como una solución moderna y flexible para quienes buscan realzar la belleza de su rostro empleando sus propios recursos biológicos. La naturalidad de los resultados, esa evolución acompasada al propio paso del tiempo, y la seguridad que aporta la técnica, explican por qué esta opción cuenta con la confianza de tantos pacientes en la actualidad.

Por qué deberías ir al dentista aunque no te duelan los dientes

La mayoría de las personas acuden al dentista sólo cuando sienten dolor o molestias evidentes. Sin embargo, ese enfoque reactivo suele llegar tarde. Para entonces, el daño ya está hecho: caries avanzadas, encías inflamadas, infecciones o incluso pérdida de piezas. La salud bucodental, al igual que otras áreas del cuerpo, requiere prevención, no urgencia.

Los odontólogos lo repiten con insistencia: el dolor nunca debe ser el primer motivo para pedir cita. La mayoría de las enfermedades de la boca se desarrollan de forma silenciosa, sin síntomas visibles, hasta que alcanzan un punto de no retorno. Por eso, acudir a revisiones periódicas es tan importante como hacerse un chequeo médico anual.

La falsa seguridad del “si no duele, está bien”

Durante años, la idea de que “si no hay dolor, no hay problema” se ha instalado en la mentalidad de muchas personas. Pero la boca no siempre avisa a tiempo. La caries, por ejemplo, puede avanzar durante meses sin causar sensibilidad. Solo cuando alcanza la dentina o el nervio aparece el dolor… y entonces el tratamiento ya no será un simple empaste.

Lo mismo ocurre con la enfermedad periodontal: el sangrado leve o el mal aliento pueden parecer detalles menores, pero en realidad son señales tempranas de una afección que, si no se trata, puede acabar con la pérdida de piezas dentales.

Los especialistas recuerdan que las revisiones preventivas permiten detectar estos problemas en fases iniciales, cuando su solución es rápida, indolora y mucho más económica. En ciudades como Barcelona, donde el ritmo de vida es alto y el estrés puede agravar ciertas patologías, las visitas periódicas a los dentistas en Barcelona son una medida de salud tan básica como una analítica rutinaria.

El valor de la prevención: detectar antes de que duela

La odontología moderna se apoya cada vez más en la prevención. Los chequeos periódicos no solo buscan caries: permiten detectar alteraciones en el esmalte, cambios en la mordida, inflamaciones, o incluso signos tempranos de enfermedades sistémicas que se manifiestan en la boca.

Un simple control visual y una limpieza profesional pueden evitar tratamientos mucho más complejos, como endodoncias o implantes. Además, en cada visita se evalúa el estado de

las encías, el ajuste de las prótesis y la higiene general, factores que suelen pasarse por alto en casa.

Los expertos subrayan que una revisión anual basta para mantener la salud oral bajo control. En pacientes con tendencia a acumular sarro o con antecedentes de enfermedad periodontal, la frecuencia ideal puede aumentar a dos revisiones al año.

Los beneficios de acudir regularmente al odontólogo

Detección temprana de problemas bucodentales

Las revisiones periódicas permiten identificar caries, desgaste del esmalte o inflamaciones en etapas muy iniciales, cuando su tratamiento es rápido, indoloro y económico. La mayoría de las enfermedades orales avanzan de forma silenciosa, por lo que estos controles son la clave para actuar antes de que aparezcan molestias.

Prevención de enfermedades más graves

El odontólogo no solo examina los dientes, sino también encías, lengua y mucosa oral. Durante una revisión se pueden detectar signos de infecciones, deficiencias nutricionales o incluso enfermedades sistémicas como la diabetes. Una simple exploración puede evitar complicaciones médicas que van mucho más allá de la boca.

Mejora estética y funcional

Las limpiezas profesionales eliminan manchas, sarro y residuos que el cepillado diario no logra quitar. Esto no solo mejora la apariencia de la sonrisa, sino también su funcionalidad. Una mordida equilibrada y un esmalte fuerte ayudan a masticar mejor, a pronunciar con claridad y a mantener una digestión más saludable.

Refuerzo emocional y bienestar personal

Cuidar la sonrisa tiene un impacto directo en la autoestima y la confianza. Mantener una boca sana transmite seguridad en la vida social y profesional, y genera una sensación de bienestar general. Las visitas regulares al dentista no son sólo una cuestión de salud, sino también de equilibrio emocional y autocuidado.

La revisión dental, una cita con tu futuro

Ir al dentista cuando no duele es, en realidad, una inversión. Igual que nadie espera a tener un infarto para ir al cardiólogo, tampoco debería esperarse al dolor para cuidar la boca. La prevención ahorra sufrimiento, tiempo y dinero.

Los profesionales recomiendan acudir a consulta una o dos veces al año para realizar un diagnóstico completo y una limpieza profesional. Esas revisiones permiten detectar a tiempo cualquier signo de desgaste, sarro o inflamación, y establecer hábitos personalizados para cada paciente.

Cuidar la salud oral es cuidar la calidad de vida. Lo mejor es adelantarse a los problemas: pide cita con un dentista en Barcelona y convierte la prevención en tu mejor hábito.